Pese a las graves acusaciones formuladas en su contra por haber sido beneficiado con la venta de 45 hectáreas en Lurín, al irrisorio precio de S/.5,889, Luis Toledo Manrique, hermano del ex presidente Alejandro Toledo, no ha aclarado todavía en qué circunstancias se concretó la transacción y, menos aún, por qué no se revirtieron estos terrenos al Estado, como lo dispuso, en 2004, el Ministerio de Agricultura.El secretismo que rodea esta operación -que favoreció a Luis Toledo precisamente en los primeros meses de gobierno de su hermano- motivó ayer que los miembros de la Comisión de Fiscalización aprobaran el inicio de las investigaciones.