Con todo lo que hasta el momento se sabe del caso Comunicore se puede decir que esa empresa apareció, cobró y se esfumó. Pero se hizo "humo" de la manera más insólita y en medio de una cadena de "perlas" dejadas en el camino, llámese documentos y firmas adulteradas.Perú.21 ya había documentado que luego de que la gestión de Luis Castañeda le pagara a Comunicore los S/.35,9 millones por una deuda que esta le compró a Relima, la fantasmal Comunicore cambió de razón social y formalizó este procedimiento con una minuta que presentó ante una notaría de La Oroya. Después, ya no se supo más de su actividad empresarial. Ahora, podemos afirmar que esta operación también estuvo plagada de irregularidades. Sucede que ni el notario de La Oroya ni el abogado de Lima que supuestamente redactó la minuta, participaron en esas gestiones.