Un ambiente caldeado hubo ayer durante la sesión de la Comisión de Constitución del Parlamento. Ante la incómoda mirada de dirigentes amazónicos, los miembros de ese grupo de trabajo aprobaron el proyecto de la Ley de Derecho a Consulta de los Pueblos Indígenas.Esta iniciativa, que permitirá normar lo dispuesto en el Convenio 169 de la Organización Internacional de Trabajo (OIT), subraya en el artículo 3 que el punto de vista de las comunidades nativas no es vinculante, lo que erizó los ánimos de sus representantes.Muchos proyectos de inversión privada, sobre todo mineros y petroleros, han sido detenidos por la oposicióna de poblaciones del interior del país que no fueron consultadas.