Aprovechando que la Policía no hace nada por capturarlo, el prófugo empresario José Enrique Crousillat volvió a dar la cara, pero desde la clandestinidad, en un video difundido por el programa Enemigos públicos, de Panamericana Televisión.Crousillat, quien evidenciaba un semblante de preocupación, se autocalificó como "perseguido político" y amenazó con recurrir a los tribunales internacionales para hacer prevalecer sus derechos. "He tomado la decisión de estar en la clandestinidad y soy consciente de lo que eso significa, en riesgo de mi salud, alejado de mi familia y sin la posibilidad de poder empezar desde cero lo que con tantos años y esfuerzo me demandó. Me considero un perseguido político y pido a los organismos internacionales que sigan con prontitud estos hechos que conculcan mi libertad y la defensa legal que me corresponde", señaló.