"¡En Chilca se ha vendido todo" la plaza de armas, la comisaría, la iglesia y hasta el cementerio. No tenemos nada!". "¡Esto es una mermelada!". "¡Es un chanchullo!". "Es un hecho delictivo burdo y asqueroso!". "¡Hay que matar al perro para terminar con la rabia"!Tales expresiones fueron parte del picante debate que se desató durante las cinco horas que dedicó la Comisión de Fiscalización del Congreso a examinar las irregularidades en la última adjudicación de 30 hectáreas de terrenos eriazos del distrito de Chilca (Cañete) a un precio de S/.4.908, cuando su valor en el mercado es de ¡US$12 millones! El primero en comparecer ante el grupo parlamentario fue el alcalde de Chilca, Pablo Nalda, quien -sin perder la calma y con documentos- dejó boquiabiertos a los congresistas de todas las bancadas cuando relató cómo desde hace siete años existe una mafia de venta de terrenos en esta circunscripción, ubicada al sur de Lima.