La defensora del Pueblo, Beatriz Merino analiza el reciente conflicto de Islay y plantea que se fortalezca de una vez al Ministerio del Ambiente.El primer ministro afirmó que Southern Perú no supo explicar a la comunidad de Islay las bondades del proyecto Tía María. ¿Concuerda con él? Sí. Creo que la empresa pudo hacer un esfuerzo mayor, lo tendrá que hacer en este período de transición. Es evidente que los agricultores del valle del Tambo están convencidos de que el proyecto Tía María va a depredar el recurso del agua que les permite tener un valle agrícola muy próspero. No se hizo el esfuerzo de comunicar, se quiso cumplir con la formalidad de la audiencia pública, pero se llegó a ella en un ambiente de mucho rechazo.¿Esta poca comunicación es el patrón de conducta de la nueva gran minería?No. Pese a no ser el único, este tipo de casos es la excepción. La mayoría de proyectos extractivos mineros desarrollan un gran esfuerzo de comunicación.Pienso en cerro Quilish, Tambo-grande, Majaz, las quejas a Pluspetrol, la misma Bagua.Esas son las excepciones, han captado la atención mediática por la violencia producida. Hay muchas mineras que tienen programas de responsabilidad social, gente quechuahablante, que han contratado antropólogos y hacen trabajos de inclusión social, aun mucho antes de iniciar la exploración.