El Tribunal Constitucional declaró infundada, por mayoría, la demanda de amparo planteada por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) contra Walter Arturo Muñoz Cho, a fin de que este -en su calidad de miembro de la Junta Administradora de la herencia de don José de la Riva-Agüero- se abstenga de intervenir en el manejo de los bienes de esa casa de estudios. La sentencia del máximo órgano de control constitucional se conoció ayer por la tarde y pone fin a un largo y engorroso litigio que se inició en los fueros judiciales cuando el arzobispo de Lima, cardenal Juan Luis Cipriani, sostuvo, en marzo del 2007, que no se estaba cumpliendo el mandato del intelectual José de la Riva-Agüero, quien al legar sus bienes a la Universidad Católica pidió que estos fueran velados por una junta administradora integrada por el rector y un delegado arzobispal.