Los e-mails encontrados en los USB y discos duros del caso BTR, entre Giselle Giannotti y Pedro Rosell Grijalba, confirman que el espionaje telefónico comenzó en medio de la guerra comercial entre Cementos Lima y la mexicana Cemex.Hasta ahora, las cinco veces que Giannotti ha sido interrogada negó conocer el espionaje telefónico que realizó BTR a favor de las empresas cementeras peruanas para evitar la competencia de Cemex. Los correos, a los que ha tenido acceso La República en exclusiva, la desmienten.El mercado peruano del cementó está concentrado en tres grupos empresariales, que se han dividido el país en tres áreas de influencia y exclusividad.Al norte, el grupo Hoschschild (cementos Pacasmayo y Selva), al centro, Rizo Patrón (cementos Lima y Andino), y al sur, Rodríguez Banda (Cementos Sur y Yura).