Tras la difusión de un reportaje sobre empleados del Congreso asignados a labores domésticas, el congresista Álvaro Gutiérrez tendrá que responder ahora por un tercer empleado parlamentario, Palmiro Porras, quien habría sido favorecido económicamente.Según el informe, Porras es dueño de la empresa de catering Gustitos en Casa, contratada numerosas veces por el Congreso para proveer bocaditos en eventos oficiales, durante la gestión de Gutiérrez como vicepresidente.Por si fuera poco, según un documento oficial del Parlamento, Gutiérrez habría gastado hasta US$ 51 mil en viajes de representación, en los que habría alargado su estadía para dedicarse a sus negocios personales.