Flaco favor es el que se hizo Nadine Heredia al negarse a entregar a la Fiscalía los informes que, según dice, elaboró para diversas empresas con las que habría firmado jugosos contratos por servicios de consultoría. ¿Fue en realidad una mala asesoría legal o es que la esposa de Ollanta Humala en realidad nunca los redactó y, por tanto, no tiene en su poder los documentos? Esta es la duda que ha quedado en la Segunda Fiscalía de Criminalidad Organizada, a cargo del magistrado Eduardo Castañeda, quien hace unos días dio por concluida la investigación que inició a mediados del año pasado. Y si algo no puede alegar esta vez Heredia, o sus defensores, es que la Fiscalía no le haya dado la oportunidad de entregar los documentos que corroboren su versión.