En los últimos 10 años, 35.453 personas perdieron la vida y más de 420.000 resultaron heridas debido a accidentes de tránsito en carreteras y pistas del país, mientras que la cuarta parte de esos accidentados quedaron con algún tipo de discapacidad. Miles de familias se vieron destruidas por causas que pudieron preverse si hubiera un trabajo coordinado entre el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), la Policía de Tránsito, gobiernos regionales y locales, y la propia ciudadanía. Según cifras del último informe de la Defensoría del Pueblo, en el 2009 murieron 3.243 personas en 86.026 accidentes vehiculares, solo 246 fallecidos menos que el año anterior. El número de incidentes, en tanto, aumentó en unos 7 mil casos en el mismo período. Es decir, pese a las campañas de seguridad vial emprendidas, los accidentes mortales siguen tan presentes como ayer.