Ni bien Víctor García Toma ingresó al Ministerio de Justicia, centró su mirada en los jueces y abogados que le dan la mano a la corrupción.Para lograr su objetivo, pidió el apoyo de la Oficina de Control de la Magistratura (OCMA). "Esta institución tiene que mostrar un mayor celo en su tarea de marcar la disciplina en los jueces", apuntó el ministro de Justicia, en momentos en que el ex jefe de la Unidad de Ética Judicial Luis Suárez, denunció que hay indicios de desbalance patrimonial de los jueces.Los letrados constituyen la otra arista que atacaría Toma. "Por años, los colegios de abogados han tenido problemas por las malas prácticas de ciertos miembros", remarcó.