"Los periodistas están interesados en otro tema", les comentaba en voz alta el presidente Alan García a sus invitados en Palacio de Gobierno para la firma de un contrato que busca modernizar la refinería de Talara."Presidente, unas preguntas", le pedíamos los periodistas al mandatario. Sin embargo, Alan García empezó a alejarse del hall principal de Palacio donde se realizó la ceremonia. Cuando ya estaba casi por cruzar una de las puertas del salón, solo atinó a hacer un gesto con el dedo índice, como quien da una indicación.De inmediato, el secretario de prensa de la Presidencia de la República, José Chirito, abrió un sobre de manila amarillo y empezó a repartir una hoja a cada periodista.Las caras de asombro iban en aumento, mientras que otros de inmediato marcaban sus celulares para ganar en la difusión de la primicia informativa.Y es que lo que había entregado Chirito era una resolución suprema con el siguiente tenor: "Se resuelve: Dar por concluido el nombramiento del señor Aurelio Pastor en el cargo de ministro de Estado en el Despacho de Justicia". También se le daba las gracias por los servicios prestados.El documento, con fecha 16 de marzo, era inusual. Lo habitual hubiera sido que se aceptaba la renuncia del ministro respectivo y se leyera en la ceremonia de juramentación el nombramiento de su sucesor.Sin embargo, en este caso lo que hubo fue una destitución.