Al prófugo José Enrique Crousillat no le bastó haber burlado a las autoridades después de su "indulto presidencial humanitario", sino que ahora apela a maniobras judiciales en el norte del país para intentar tomar el control de América Televisión. Perú.21 ha podido documentar que, desde inicios de febrero, Crousillat ha venido realizando gestiones para obtener su cambio domiciliario en el distrito de Motupe, provincia de Lambayeque. Una vez "domiciliado" allí, el hoy prófugo ha presentado una medida cautelar exigiendo la administración del canal ante el Juzgado Mixto de Motupe, a cargo de Carlos Viteri Tena, un juez suplente a quien conocen en el norte por conceder medidas cautelares a diestra y siniestra.