"LO QUE NOS SEPARA ES POCO FRENTE AL DOLOR HUMANO"
3 de marzo de 2010

Haciendo un paréntesis en la confrontación que existe con Chile por el diferendo marítimo, el presidente Alan García realizó ayer un viaje relámpago a Santiago, donde llevó 27 toneladas de ayuda humanitaria para los damnificados del devastador terremoto de 8.8 grados que asoló el vecino país.García, acompañado del canciller José García Belaunde y el ministro de Salud, Óscar Ugarte, fue recibido en el aeropuerto de Santigo por el ministro de Relaciones Exteriores, Mariano Fernández, pues la presidenta Michelle Bachelet inspeccionaba en esos momentos zonas afectadas por el sismo.Y aunque el objetivo de la visita era solidarizarse con el pueblo chileno, la presencia del presidente García concitó la atención de la prensa local que no desperdició la ocasión para preguntarle sobre el problema limítrofe y la demanda pendiente en la corte de La Haya. El jefe de Estado peruano señaló que ese tema no le merecía ningún comentario, pues "todo lo que nos puede separar resulta poco frente al dolor humano".