El Gobierno de Chile envió unos 10 mil soldados a las regiones del centro del país destrozadas por un potente sismo y por varios tsunamis, intentando contener los saqueos de supermercados por miles de sobrevivientes con hambre, sed e impaciencia. La cifra de muertos causados por el sismo de magnitud 8.8 que azotó Chile en la madrugada del sábado llegó a 711, aunque podría escalar a medida que llegan reportes desde pueblos que fueron demolidos o borrados del mapa por las olas. Las regiones de Maule, Bío-Bío, O’Higgins, Araucanía, Valparaíso y Metropolitana, que concentran el 80 por ciento de la población del país, fueron declaradas zona de desastre.