En medio de graves cuestionamientos y ante el clamor de propios y extraños que exigían la anulación del actual proceso de selección y nombramiento de jueces y fiscales supremos, el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) acordó ayer declarar nulo ese examen y convocar uno nuevo para garantizar su total transparencia. Ese importante acuerdo tomado en el pleno del CNM es obviamente consecuencia de la denuncia de un presunto acto de corrupción formulada por la Unidad de Investigación de este Diario. Como se recuerda, informamos que el consejero Efraín Anaya habría pedido favores económicos al fiscal supremo adjunto Tomás Gálvez Villegas para apoyarlo en el examen. El consejero Aníbal Torres sostuvo que el acuerdo del pleno ha sido “lo más acertado”, pues el proceso “tenía tantas irregularidades que ya no era posible seguir adelante con él”. Esto lo manifestó tras precisar que no estuvo en la reunión para dar mayor libertad a sus colegas al momento de la votación. Como se recuerda, él fue el primero dentro del CNM en pedir la anulación del examen. Otro consejero que también manifestó la necesidad de convocar un nuevo proceso de selección fue Edwin Vegas. “Por la salud del consejo, exhorto a cortar por lo sano ante las sombras y suspicacias que se han generado”, había declarado antes de la reunión.