No sonaron muy convincentes las disculpas que ofreció ayer el abogado Hugo Salas Ortiz -representante de los colegios de abogados ante el Consejo Ejecutivo del Poder Judicial (CEPJ)- por la infortunada conversación que sostuvo con una de sus ex alumnas, a quien le confesó que tenía influencia en la Corte Suprema y en el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), al grado que se ufanó de lograr el nombramiento de una jueza amiga suya.En declaraciones a CPN Radio y a RPP, el abogado señaló que su grabación fue producto de "conversaciones coloquiales que se desarrollan en un contexto determinado, y fueron grabadas para utilizarlas en mi contra, han sido editadas, y algunas frases han sido puestas fuera de contexto. Ha sido una celada".