No hay marcha atrás. En medio de las amenazas de una paralización policial, el Gobierno formalizó su decisión de observar la cuestionada norma que buscaba otorgar un bono extraordinario a los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional. Para el Ejecutivo, las cosas están claras y, tal como lo había adelantado, señaló que el Congreso de la República no tiene iniciativa de gasto y, por lo tanto, la propuesta viola el mandato de la Constitución sobre la separación de poderes. En este punto, no hay que olvidar que la Comisión Permanente del Parlamento, integrada por apristas, aprobó la norma en cuestión por unanimidad. Entonces, toda la crítica del Gobierno se extiende a su bancada.(Edición sábado).