Innecesariamente provocador, el jefe de la Fuerza Aérea Chilena (FACH), Ricardo Ortega, aprovechó ayer el anuncio de que Estados Unidos le ha extendido a su país la autorización final para la compra de 18 aviones cazabombarderos F-16 usados a Holanda para alardear y advertir, tácitamente a las naciones vecinas, que Chile tiene el potencial militar para "pegar fuerte"."No pretendemos ir a pegarle a nadie. El concepto de disuasión dice: no se metan conmigo porque yo sí pego fuerte si me molestan. Todos los que nos están mirando, todos los que están alrededor nuestro, saben que tenemos la capacidad de pegar fuerte, o sea, es mejor que nos dejen tranquilos", amenazó el militar, según declaraciones que reprodujo AFP.