EMPRESARIOS DEL TRANSPORTE RECHAZAN OFERTA DEL GOBIERNO
20 de enero de 2010

Las oficinas y terminales de las empresas formales de transporte terrestre acostumbradas a recibir a cientos de viajeros todos los días del año estuvieron ayer vacías. El paro indefinido convocado por el Consejo Nacional de Transporte Terrestre (CNTT) fue acatado en su totalidad por estas empresas formales. En total, dejaron de circular unos 4.200 ómnibus interprovinciales y 120 mil camiones. Un panorama distinto se vivió en los paraderos que reúnen a las empresas informales, cuya flota se estima en 1.800 ómnibus. El terminal terrestre de Fiori, por ejemplo, trabajó a un 60% de su capacidad. Hasta este paradero llegó el director de la Policía Nacional, general Miguel Hidalgo, para confirmar que la seguridad en todas las carreteras estaba resuelta. Grande fue su desconcierto cuando, mientras comentaba la tranquilidad con la que se había desarrollado el paro, llegaron a Fiori dos ómnibus procedentes de Trujillo que habían sido apedreados en Chimbote. Luego se supo que estos ataques habían sido la excepción. En el terminal de Yerbateros ocurrió algo inesperado. Los transportistas que no se habían plegado al paro se quejaban de la falta de pasajeros. Según explicaron algunos de los choferes, este ausentismo se debió a los reiterados anuncios del paro y al alza exagerada en los precios de los pasajes. Hasta este punto llegó el ministro del Interior, Octavio Salazar, quien aseguró que las garantías estaban dadas en todas las carreteras del país para poder circular con normalidad.