Entre edificios derrumbados y habitantes aterrados deambulando por las calles llenas de cadáveres, Puerto Príncipe quedó sumergido en el caos tras el poderoso sismo que asoló el martes Haití. Las autoridades temen que haya "centenares de miles" de muertos.El panorama de la capital es tenebroso. Escombros por doquier y cadáveres amontonados en las calles muestran la desolación que se ha instalado en esta ciudad de cerca de dos millones de habitantes."Camino por encima de cuerpos sin vida. Mucha gente se encuentra debajo de los edificios. El hospital general colapsó. Necesitamos apoyo. Necesitamos ayuda. Necesitamos ingenieros" fue el llamado de la primera dama, Elisabeth Preval, que se salvó al igual que su esposo, el presidente René Preval, del desplome del palacio presidencial.