El canciller José Antonio García Belaunde admitió ayer que el tema de Chile ha marcado su gestión "más de lo que hubiera querido o de lo que hubiera imaginado", pero estimó que, con el cambio de gobierno en ese país, se podrá retomar un diálogo más fluido.Insistió en que las relaciones con Santiago "no deberían congelarse" por el tema de la demanda marítima ante la Corte de La Haya, tras señalar que ese proceso durará varios años y que hay asuntos referidos al comercio y a la integración que se pueden trabajar.