En el último Consejo de Ministros del año el presidente Alan García estaba contento. Y es que una encuesta que compartió con sus ministros realizada por la empresa Idice, reflejaba que había obtenido el 41% de aprobación.Sin embargo, la controversia surgió luego de una entrevista que dio el sábado a RPP en la que se ufanó -utilizando la generalidad "nosotros"- de que se había realizado una encuesta a 27 mil personas cuando normalmente el universo que se consulta es solo de 1.200. A partir de ese sondeo el mandatario hizo algunos punzantes vaticinios electorales que han agitado el cotarro electoral.El más ácido estuvo dirigido a los candidatos citadinos, como él los llamó. Y es que, según dijo, una muestra amplia como la mencionada había permitido detectar que los candidatos citadinos bajaban cuando los encuestadores llegan a las comunidades más recónditas. "Sube un poquito el voto fujimorista" y lo mismo ocurre con el voto humalista. "Entonces se comienzan a empatar un poquito".