Cuando ya parecía hasta extraño que Hugo Chávez no lanzara sus groseros insultos y agravios contra el presidente Alan García, el gobernante venezolano volvió ayer a las andadas y, para comenzar, calificó de "infames, indignas e insolentes" las declaraciones de su homólogo peruano sobre la influencia que ejerce Caracas en Evo Morales.Sin embargo, a diferencia de anteriores ataques, Chávez no dio la cara, sino que le ordenó a su Cancillería que emitiera un comunicado en el que, prácticamente, comparó al mandatario limeño con los viejos oligarcas acostumbrados al vicio. Pero, ¿qué dijo exactamente García? El sábado pasado, en RPP, expresó: "Mi amigo Hugo, con el que ya no cruzamos palabras (...), como ya no puede intervenir, parece que hubiera delegado ese papel a un gobierno más cercano (el de Evo Morales). Espero que (Chávez) no intervenga en esta elección como lo hizo en 2006". En respuesta, Venezuela rechazó "tajantemente" que "se aluda a una presunta subordinación" de Bolivia a Chávez, y manifestó que tales palabras demuestran la "sumisión a la estrategia de división" de América del Sur promovida por Estados Unidos.