En el primer día del año y a orillas del mar, el presidente de la República Alan García Pérez volvió a pronunciarse sobre el controvertido indulto al empresario José Enrique Crousillat. No solo aseguró que su gracia presidencial estuvo bien dada, sino que deslizó la idea de que la motivación de los que la cuestionaban se debería a temores empresariales. "Sé qué El Comercio y el Canal 4 están muy preocupados por eso", respondió a una reportera cuando le preguntó su opinión sobre los cuestionamientos hechos al indulto.Tras señalar que dio esa medida por razones humanitarias (la edad de Crousillat y su posible enfermedad), el mandatario comentó que la liberación del empresario de 78 años no entraña peligrosidad. Acto seguido agregó: "Dicen que para unos tiene alta peligrosidad empresarial, ¿parece, no?, y por eso hay bastante zafarrancho".(Edición sábado).