LAS CUATRO CAUSAS DE LA TRAGEDIA
30 de diciembre de 2009

Entre mayo y junio del 2008, el Gobierno promulgó una serie de decretos legislativos -entre ellos el D.L. 1090, que sus críticos llamaban "Ley de la Selva" y el D.L. 1064, que aprobó el régimen jurídico para el uso de tierras agrícolas- que los indígenas consideran lesivos a su propiedad. El 9 de abril se iniciaron diversas protestas en rechazo a esas normas. Si bien estas acciones se dieron en toda la Amazonía, fue en la ciudad de Bagua donde la revuelta se tornó violenta y derivó en el funesto 5 de junio del 2009. ¿Qué particularidades se dieron en Bagua que originaron la muerte de 23 policías y 10 civiles y la desaparición del mayor PNP Felipe Bazán? Manuel Bernales, Susana Pinilla y el padre Ricardo Álvarez, miembros de la comisión que desde el 7 de setiembre investiga los sucesos de violencia en Bagua, responden a esta pregunta en el informe que ayer hicieron público en la sede de la Presidencia del Consejo de Ministros. Dicho documento -denominado "Para que nunca más vuelva a suceder"- señala que los acontecimientos violentos en Curva del Diablo y la Estación 6 del oleoducto son atribuibles a cuatro aspectos: (1) "apresuramiento y falta de tacto de algunos sectores del Ejecutivo al promulgar los decretos legislativos 1064 y 1090 sin tener en cuenta la delicada sensibilidad amazónica"; (2) exacerbación del espíritu combativo de los indígenas por parte de congresistas del "Partido Nacionalista, ronderos, Sutep, reservistas y del Frente de Defensa de Bagua"; (3) toma de carreteras y diversas instalaciones por el movimiento indígena “que fue desbordado por su propio colectivo" y (4) "la responsabilidad de informadores que magnificaron y falsearon los acontecimientos de la Curva del Diablo, lo que generó reacciones vengativas (el secuestro y asesinato de 11 policías).