Frente a la crítica de algunos sectores, de que el promocionado crecimiento económico no se vería reflejado en las clases más humildes, se debe practicar una política de impulso y no aquella politiquería de zancadilla que sólo crea desánimo, aseguró el primer mandatario de la República, Alan García."Circulan rumores que dicen que esta inversión no llega a los más pobres, sólo los ricos se benefician (..) Actualmente no hay sitio ni para el derrotismo ni para el desánimo, hay que hacer una política de impulso, de ayuda patriótica, hacia adelante, no política de retardo, politiquería de zancadilla que sólo se difunde entre la gente a la que no llegan estas cifras, desánimo, depresión", expresó.