"El país está viendo cómo me están robando la curul. La curul no les pertenece, le pertenece a mi pueblo lambayecano. Están dando un golpe de Estado a la democracia".Esta fue la desesperada defensa del congresista Gustavo Espinoza (No Agrupados) ante el pleno del Congreso. Pero de nada le sirvió, pues sus colegas lo inhabilitaron, por unanimidad (76 votos a favor), para ejercer cualquier cargo público por dos años. Espinoza calificó el resultado como una venganza política y un atropello a los derechos humanos porque no se le permitió contar con la presencia de su abogado. Espinoza fue acusado de haber enviado a 50 diputados y senadores chilenos una grabación en la que se veía y escuchaba al entonces comandante general del Ejército Edwin Donayre expresando frases antichilenas.