Todo indica que los viajes pagados a algunos legisladores por la Universidad Alas Peruanas (UAP) son apenas el hilo de la madeja de un "modus operandi" que aplicarían decenas de empresas y organizaciones interesadas en aprovechar con sus influencias.Ayer, el secretario general del APRA, Mauricio Mulder, no resistió una nueva batería de preguntas sobre el caso de la UAP y reveló detalles desconocidos de ciertos "beneficios" que pululan en el Poder Legislativo."Vamos a hablar claro: he visto a muchos parlamentarios recibir entradas para ver a la selección y después, cuando alguien quiere plantear que el señor Manuel Burga salga de la Federación Peruana de Fútbol, miran de costadito", remarcó Mulder.No sólo eso. El citado congresista reveló que otros reciben entradas para acudir con frecuencia a corridas de toros -en Acho- y ceden ante invitaciones para realizar viajes gratuitos y demás dádivas.