El congresista que se hizo conocido por grabar las conversaciones de sus colegas, por repartir videos entre los parlamentarios chilenos y por acusar a un ex presidente de la República de ser un violador se despidió de su escaño como era de esperarse: lanzando insultos con ventilador a quienes compartieron el hemiciclo con él en los últimos tres años.La actitud destemplada que tuvo el ahora ex parlamentario Gustavo Espinoza al final de la sesión en la que fue desaforado, en la que llamó "corruptos" y "dictadores" a sus ex colegas, no quedaría impune. La Mesa Directiva del Congreso aprobó ayer denunciarlo penalmente por este escándalo. Así lo informó la parlamentaria Cecilia Chacón, quien dirigió el debate aquel día.