Como si la invención del robo de un pulmón de la exposición El cuerpo humano. Real y fascinante no hubiera sido suficiente maltrato a la imagen del Perú, la denuncia sobre la existencia de presuntos ‘pishtacos’ volvió a sumir al país en la vergüenza internacional luego de conocerse que el jefe de la Dirincri, Eusebio Félix Murga -quien sustentó con convicción la increíble historia de la banda de asesinos que extraía la grasa de sus víctimas-, fue separado del cargo pese a que el ministro del Interior, Octavio Salazar, había avalado la historia.Aunque el caso ya está judicializado, el director general de la Policía, Miguel Hidalgo, anunció el inicio de una investigación sumaria para determinar "la idoneidad de la participación de los efectivos policiales en esta investigación (‘pishtacos’)", debido a que los comentarios que han surgido en torno a esta denuncia "afectan la imagen de la institución y el buen prestigio ganado de la Dirincri".