A diferencia de la cúpula del Apra que opta por negar en todos los idiomas cualquier roce en ese partido, el mandatario Alan García aceptó lo que ya no se puede esconder: los conflictos."Es evidente (hay inconvenientes), pero ¿dónde no los hay?, que me digan alguno, y verán que yo les digo (varios)", apuntó en diálogo con TV Perú.No obstante, confió en que primará "la responsabilidad y seriedad" que su agrupación le debe al país. Más aún, recordó la segunda oportunidad que el pueblo le otorgó al Apra al permitirle, por segunda vez, gobernar su destino.