Ayer hubo un gran ausente en las portadas de los diarios chilenos: el ministro de Defensa, Francisco Vidal. Mientras que en el Perú los medios destacaban las declaraciones del representante del Ejecutivo, quien admitía que militares en retiro de ese país habían sido los contactos del espía peruano Víctor Ariza, la prensa chilena prácticamente pasó por alto esta noticia.Por el contrario, la campaña electoral y la confirmación del asesinato del ex presidente Eduardo Frei Montalva dominaron una agenda en la que ya no hubo espacio para el caso de espionaje. Aunque no se puede afirmar que las autoridades chilenas aprovecharon el contexto para confirmar la participación de ex miembros de su Fuerza Aérea en el caso de espionaje, lo cierto es que la coyuntura era la más adecuada para que una noticia así pasara desapercibida.