El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Javier Villa Stein, no había llegado aún al desfile militar y ya había hecho saber su malestar por un problema de protocolo. El asiento reservado para él no se encontraba al lado de los que ocuparían el presidente de la República y el presidente del Congreso, sino tres lugares a la izquierda del mandatario.Según dicta el protocolo, los tres titulares de los poderes del Estado -Ejecutivo, Legislativo y Judicial- deben sentarse juntos. Según uno de sus colaboradores, lo que mortificó a Villa Stein, cabeza del Poder Judicial, es que fuera ubicado al lado del ex mandatario Francisco Morales Bermúdez.Antes de llegar al emplazamiento del desfile, Villa Stein hizo saber que expresaría su malestar de una manera: se quitaría la medalla de magistrado. Y lo hizo. Al terminar el desfile, Villa Stein justificó su actitud: "Tuve que poner a buen recaudo la medalla que representa al Poder Judicial del desdén y el desaire". Y culpó de lo ocurrido al director de protocolo y ceremonial del Estado de la cancillería, César Castillo Ramírez.