Esta es la historia de dos muertos que hablan. El cuerpo de David Navarrete Cuéllar (41), "tesorero-pagador" del municipio provincial que administra S/.102 millones por canon minero y regalías, apareció atado a un árbol y ahorcado en una chacra el pasado 10 de octubre. Sólo unos meses antes asesinaron a balazos al hermano del subgerente municipal del mismo concejo de Mariscal Nieto-Moquegua (ver recuadro), pero el médico legista calificó su deceso "por herida punzocortante", evitando así la prueba de absorción atómica para los sospechosos. Raro, ¿no? Mientras ambos casos avanzan con lentitud en la fiscalía local, Correo accedió a manuscritos, recibos y un USB que el desaparecido tesorero le encargó a un familiar cercano y que aún no forman parte del expediente. Se trata de cálculos, sumas y restas a mano sobre préstamos otorgados con dinero de "caja chica" en especial al alcalde provincial, Edmundo Coayla Olivera, y a su secretaria, acumulados desde el 2007 hasta el día de la tragedia. Deudas pendientes que prueban el desvío de fondos de las planillas para apoyar el "Moqueguazo", así como para comprar "joyas", "carne", "alimento para la huelga", "asuntos personales" y el pago a "periodistas" de la zona.