Si hay una imagen de la máxima expresión de la conflictividad social que se desarrolló este año, esa puede ser la del 5 de junio en Bagua, donde perdieron la vida 34 peruanos, entre policías y nativos. El desborde duró más de 50 días, y además trajo consigo cuantiosas pérdidas económicas, S/. 560 millones, según Perucámaras.Pero, lamentablemente, ese no fue el único desborde en el 2009. De acuerdo al informe que presenta mensualmente la Defensoría del Pueblo, el año se inició con 211 conflictos y en noviembre estos llegaron a 284.La repercusión de la violencia en la economía del país fue contundente. Se calcula que superó los S/. 800 millones, pues ha afectado sectores como el transporte, turismo y al ciudadano de a pie.En este conteo hecho entre diversos sectores, no se puede precisar el monto de la las inversiones que se han dejado de realizar.