Mientras la relación bilateral con Chile se viene recuperando de un terremoto de alta intensidad por el tema del espionaje del suboficial FAP Víctor Ariza, y mientras la demanda peruana ante la Corte de Justicia de La Haya por el diferendo limítrofe marítimo sigue su curso, otros nubarrones se erigen sobre ese impasse aún latente.Hace unos días, Alberto van Klaveren dejó la Subsecretaría de Relaciones Exteriores de Chile para dedicarse de manera exclusiva a la defensa de su país ante el tribunal internacional de La Haya. Hasta allí todo bien, pero su mano derecha es la coagente chilena María Teresa Infante Caffi, encargada de la coordinación jurídica y técnica superior de la atención de la demanda del Perú sobre el límite marítimo.¿Quién es esta señorita, personaje clave en la defensa chilena? Pues es nada menos que la impulsora de un proyecto de creación de la región Arica-Parinacota, que constituyó una violación flagrante del Tratado de 1929 y que felizmente fue desestimado por el Tribunal Constitucional de Chile.Este proyecto fijaba límites que abarcaban no solamente el mar peruano, sino también una porción de Tacna, y fue aprobado por el Senado de Chile en diciembre del 2006.(Edición sábado).