Aunque el gobierno chileno ha negado estar en una carrera armamentista que pueda poner en riesgo el equilibrio estratégico de la región -y hasta se ha animado a dar como prueba de ello un proyecto legislativo que, de ser aprobado, derogaría la ley que otorga parte del canon del cobre a ese tipo de adquisiciones-, documentos de la Agencia de Cooperación de Defensa y Seguridad del Departamento de Estado norteamericano confirman absolutamente lo contrario.Se trata de un informe del mencionado organismo, perteneciente al Pentágono, donde se informa a la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso de EEUU la intención de Chile de adquirir material militar por US$ 665 millones.