Millones de hogares de Estados Unidos serán hoy refugio de familias felizmente reunidas para celebrar el Día de Acción de Gracias, la fecha más importante del calendario de ese país. Pero en un apartamento de la ciudad de Weston, condado de Broward, Florida, Francis Allison no tendrá nada que agradecer. El hombre al que hace unos meses juró servir lealmente como ministro de Vivienda le ha dado la espalda.Al proclamar su indignación en el patio de honor de Palacio de Gobierno, el presidente Alan García parecía ayer avergonzado de haberlo tenido como su ministro. Que Francis Allison y su esposa, Carla Robbiano, hayan sido detenidos en Miami por no haber declarado US$30.250 no le cayó nada bien al jefe de Estado.El presidente hizo estas declaraciones en los precisos momentos en que Francis Allison hablaba con RPP. El ex ministro lamentó que García se haya referido en tan duros términos contra su persona.Indicó que los US$50.250 (los esposos solo declararon US$20.000) habían sido retirados de la cuenta que tiene en el Bank of America. Allison destacó que como profesional le ha ido bien, lo cual le ha permitido ahorrar. "No hay coimas, no hay nada corrupto", sostuvo.