Cada día más cuestionamientos se suman al Acuerdo de Mesa 436, de julio de 2001, que otorgó un bono permanente a los pensionistas del Congreso, lo que, en la práctica, significa que los ex legisladores reciban una jugosa pensión al acogerse al régimen del Decreto Ley 20530, conocido como Cédula Viva.El primer ministro y ex titular del Parlamento, Javier Velásquez Quesquén, afirmó que el acuerdo 436 era innecesario y que debe ser revisado.Su compañero de bancada, el secretario general del Apra, Mauricio Mulder, fue más enérgico y atribuyó la responsabilidad de dicho bono al entonces presidente del Legislativo, Carlos Ferrero Costa (Perú Posible).