Para la Fuerza Aérea del Perú (FAP), el técnico Víctor Ariza no era el único espía infiltrado en esa institución castrense. También tiene claro que, tras difundirse la noticia, la investigación que realizaba para descubrir quiénes más formaban parte de esta red de espionaje quedó truncada. Un alto mando oficial de la FAP consultado por este diario reveló los detalles de la investigación que derivó en la detención de Ariza y los pormenores de la información filtrada a Chile."Para nosotros, tan traidor es Ariza como el que soltó la noticia ese 12 de noviembre", fue lo primero que nos dijo la fuente consultada por Perú.21, y afirma que "durante los catorce días en los que se le mantuvo incomunicado, realizamos una investigación para descubrir quiénes más formaban parte de la red de traidores; pero, luego de filtrarse la información, no pudimos seguir avanzando pues las publicaciones advirtieron del caso. Sabemos que hay muchos más, pero ya no podemos llegar más allá".