Fuentes confiables confirmaron ayer a El Comercio que el técnico de la FAP acusado de espionaje, Víctor Ariza Mendoza, se acogió a la confesión sincera.Aunque no dieron más detalles del tema, el presidente del Tribunal Supremo Militar, contralmirante (r) Carlos Meza Angosto, explicó que esa posibilidad no era aplicable en el fuero militar.Mesa Angosto confirmó a El Comercio que la justicia militar ya le abrió proceso por el caso de espionaje y que un juez de la FAP se encargará de tomarle sus manifestaciones. En un plazo de 90 días deberá elevar un informe al Consejo de Guerra, el cual, dos meses después, emitirá sentencia.