El cómplice del espía Víctor Ariza Mendoza (45) que vendió información militar clasificada a Chile y cuya identidad es mantenida en rigurosa reserva por las autoridades judiciales que investigan el caso de espionaje que ha conmocionado al país, consiguió fugar del país y sería sido objeto en las próximas horas de un pedido de extradición para su detención en el lugar donde se encuentre.El cómplice, del cual solo ha trascendido que se trata de otro suboficial técnico de la FAP que trabajaba también en la Dirección de Inteligencia de la FAP, se encontraría en los Estados Unidos y según fuentes judiciales, si bien es cierto no tiene la misma responsabilidad de Ariza, se sabe que contribuyó a que éste consiguiera sustraer información clasificada de los archivos de la FAP.