En los archivos de la Corte Superior de Junín se guardaron los dos voluminosos expedientes por tráfico ilícito de drogas que se siguió en los años 80 al entonces joven y prontuariado Adolfo Carhuallanqui Porras, quien con el transcurso de los años se convirtió en el potentado empresario automotor y aerocomercial César Cataño Porras. Sin embargo, en los últimos meses, y mientras la Policía Antidrogas iniciaba una investigación por lavado de dinero contra ese personaje, ambos expedientes corrieron una extraña e inesperada suerte.La situación del primer expediente por narcotráfico que tuvo Carhuallanqui, signado con el 1602-82, es lo que más preocupa, ya que desapareció misteriosamente de los archivos de la corte de Junín en agosto de este año, tal como lo reveló una investigación preliminar realizada por la Oficina de Control de la Magistratura (OCMA) en setiembre . Según esta indagación, fue el abogado Arsenio Isidoro Porras Huilcameza (47) quien pidió el "desarchivamiento" de este expediente el 10 de julio pasado, y luego desapareció de las manos de dos secretarios judiciales. ¿Pero quién es este personaje?El Comercio, luego de revisar diversos documentos judiciales vinculados al caso, descubrió que Arsenio Porras Huilcameza, natural de Huancayo como el hoy piloto de carrera, figura como procesado por tráfico ilícito de drogas junto con Adolfo Carhuallanqui Porras en el expediente que ahora se encuentra desaparecido. Ese sujeto, que reside en Huancayo, fue investigado y denunciado por la Policía Antidrogas en 1982, pero no se presentó ante la justicia y, al igual que Carhuallanqui (hoy César Cataño), se mantuvo prófugo durante 13 largos años.