La parlamentaria andina Elsa Malpartida Jara, de 48 años, dejó entrever que hizo algunos "encargos" para Sendero Luminoso (SL) y que brindó información al Ejército como parte de un "censo y de unas encuestas" que se realizaron en el Alto Huallaga, pero no como consecuencia de haberse acogido a los beneficios penitenciarios de la ley de arrepentimiento (D.L. 25499). Este es el argumento central que ha esgrimido la ex dirigente cocalera en su afán de desvirtuar el informe que publicara El Comercio el domingo pasado, en el que se dio cuenta de su paso por ese grupo subversivo. Hoy publicamos detalles inéditos del trámite que siguió Malpartida para acogerse a esta norma y que desbaratan la contradictoria versión que ha ofrecido. Según documentos policiales y del Ministerio Público a los que se ha podido acceder, Malpartida acudió voluntariamente a la Base Contrasubversiva 313-Los Laureles en 1994 para brindar información y acogerse a la ley de arrepentimiento. Luego se presentó, el 29 de octubre de aquel año, a la misma sede de la policía de Tingo María y se le asignó la clave A2J-53372.