La parlamentaria andina Elsa Malpartida reconoció ayer que, en los ochenta, Sendero Luminoso (SL) la obligó a ella y a otros miembros de su caserío de origen, en Huánuco, a asumir "encargos", pero negó haber sido militante de esa organización y, mucho menos, haberse acogido a la ley de arrepentimiento.Ayer, el diario El Comercio, informó que Malpartida -elegida para el Parlamento Andino por el Partido Nacionalista- fue miembro de Sendero Luminoso entre 1989 y 1994, año en que se acogió al arrepentimiento y pasó a ser identificada por las fuerzas de seguridad bajo la clave A2J-53372. En comunicación con Radioprogramas, la dirigente cocalera negó esta información. En ese sentido, explicó que fue una víctima más del fuego cruzado entre SL y el Ejército en las zonas de emergencia.