Desde 1985 a julio del 2009, el Perú ha tenido que importar más de 24 mil millones de dólares de crudo, diesel y algo menos de gas licuado. La masiva importación de diesel y sus derivados la terminan pagando los consumidores nacionales en los precios internos de los combustibles que duplican a los vigentes en Estados Unidos, debido a la elevada participación tributaria en los precios de los combustibles, mediante los impuestos general a las ventas y selectivo al consumo, así como el de rodaje, afirmó el especialista en temas energéticos Jorge Manco, quien advirtió que el país tiene un déficit en la balanza comercial de hidrocarburos.Recalcó que el Perú requiere recuperar niveles de exportación en hidrocarburos para superar los saldos negativos de la balanza comercial y capitalizar al país con mayores ingresos fiscales regalías e impuestos. En este contexto, los hidrocarburos de Camisea están jugando un rol fundamental.