De nada sirvió el calificativo de "vergüenza" que le endilgó el presidente Alan García al escándalo de Tula Benites. La bancada aprista ya se alista para recibir a la desaforada legisladora en caso de que el Poder Judicial decida absolverla de toda responsabilidad por la contratación, en su despacho congresal, del empleado "fantasma’ Juan Carlos Cuadros Noriega.Ninguno de los apristas consultados ayer se atrevió a cuestionar el fallo judicial que, en primera instancia, absuelve a dicho ex trabajador del Parlamento, como sí lo hicieron otras bancadas. Más bien, solicitaron que esta decisión sea respetada.