Las declaraciones que diera ayer el presidente del Congreso de la República, Luis Alva Castro, revelan que no cederá ni un milímetro en su intención de tener acceso a los archivos copiados de los equipos de cómputo incautados a la empresa Business Track (BTR), los que, a la fecha, han sido declarados en reserva por la jueza María Martínez, quien ha hecho oídos sordos a los reiterados oficios a través de los cuales la comisión que investiga el "chuponeo’ telefónico ha requerido una copia de los documentos. Para el titular del Legislativo, la magistrada -a quien el presidente del Poder Judicial, Javier Villa Stein, ha dado su respaldo- ha incurrido en un "acto de rebeldía porque si el juez Jorge Barreto ha entregado un disco duro con 14 mil correos, cómo una jueza provisional no va a acatar el mandato del Congreso".